En 2009, se completó en Australia el Parque Eólico y Solar de Uterne, uno de los primeros proyectos a gran escala en combinar energía eólica y solar. Este parque integra 23 turbinas eólicas y más de 1,500 paneles solares fotovoltaicos. La combinación de ambas tecnologías permite una producción de energía más estable y consistente, maximizando el rendimiento en condiciones climáticas variables. Este proyecto fue un hito importante en la demostración de la viabilidad y eficacia de las energías híbridas.